La Biomasa y el CTE
El nuevo Código Técnico de la Edificación (C.T.E.), en la sección HE 4, capítulo 1 Generalidades, artículo 1.1 Ámbito de aplicación, párrafo 2, dice:
“2/ La contribución solar mínima determinada en aplicación de la exigencia básica que se desarrolla en esta Sección, podrá disminuirse justificadamente en los siguientes casos:
a) cuando se cubra ese aporte energético de agua caliente sanitaria mediante el aprovechamiento de energías renovables, procesos de cogeneración o fuentes de energía residuales procedentes de la instalación de recuperadores de calor ajenos a la propia generación de calor del edificio;”
La interpretación del Código Técnico de Edificación (CTE) con la obligatoriedad de instalar captadores solares en toda construcción” es erronea. La realidad es bien distinta: “el nuevo CTE obliga a cubrir la demanda de agua caliente sanitaria mediante energía solar u otras fuentes renovables, como puede ser uso de biomasa.”:
- El uso de biomasa no plantea cambios y dificultades en su instalación, además de poder sustituir perfectamente a los sistemas convencionales fósiles como el gasóleo o el gas natural.
- La energía solar no deja de ser un apoyo, y precisa una energía de base para suministrar el calor en invierno. En ese sentido, la biomasa sirve de base renovable, permitiendo reducir el número de captadores solares necesarias, con un importante ahorro de costes.
Como consecuencia los técnicos y constructores creen estar obligados a instalar captadores solares sin contemplar otras alternativas, por temor a incumplir el nuevo CTE. Se debe evitar este tipo de confusiones, y posibilitar el crecimiento de la biomasa como fuente renovable al amparo del nuevo CTE, así como la energía eólica o geotérmica que también son energías limpias y renovables.
Como ejemplo vemos como la Consejería de Economía e innovación tecnológica, (en este caso de la Comunidad de Madrid) dentro de la publicación de las subvenciones periódicas hace referencia a los distintos tipos de energías renovables entre los que se encuentran la biomasa:
“El Plan Energético de la Comunidad de Madrid 2004-2012 contempla la problemática específica de la región, que tiene un escasonivel de autoabastecimiento energético, si bien cuenta con un potencial variado de fuentes de energía renovables que no ha logrado aún alcanzar un grado de aprovechamiento suficiente. Establece el Plan unos objetivos ambiciosos para la potenciación del mercado de las energías renovables, que constituye un pilar central de la planificación energética de nuestra región. Su efectivo desarrollo contribuirá a aumentar la seguridad de abastecimiento, a proteger el medio ambiente y a servir de elemento incentivador de la industria y el empleo regionales, ya que impulsará la ejecución de instalaciones que, en gran parte, serán realizadas por empresas instaladoras e ingenierías madrileñas.”
Dentro de dicho plan se consideran energías renovables
Artículo 5
Se considerarán subvencionables las actuaciones siguientes:
- Energía solar térmica de baja temperatura
- Energía solar fotovoltaica aislada: Sistemas de generacióneléctrica que transforman la energía de la radiación solar mediante paneles fotovoltaicos en energía eléctrica, para su consumo aislado de la red de distribución.
- Biomasa térmica: Producción de energía térmica, para uso doméstico o en edificios, utilizando como combustible biomasa.
La biomasa como combustible para calefacción
y producción de A.C.S.:
La biomasa es el sustitutivo lógico de los combustibles sólidos. Hace 100 años era un sueño utilizar calefacción por medio de gasoil o gas en las viviendas privadas. Lo que se usaba era madera y restos de poda. Siempre se ha usado los desechos de las podas y limpias de bosques y montes para calefacción y producción de A.C.S.
En la actualidad y debido a la inminente escasez de combustibles fósiles el hombre ha buscado fuentes inagotables y las ha mejorado, es el caso de la biomasa.
Una caldera de producción de A.C.S. y calefacción por pellets (bolitas de madera) consigue rendimientos superiores a muchas otras calderas de combustible fósil, Utilizando simplemente material de desecho vegetal extrusionado. El desecho generado por el consumo de biomasa es aprovechado como abono natural. Se sigue el ciclo natural de la Naturaleza, cuando ésta se satura de vegetación se deseca llegando a producirse incendios que pasado un tiempo vuelve a crecer una vegetación intensa.
El residuo de la quema de pellets es de un 0,3% de volumen aprox. Por lo tanto nunca obtendríamos una saturación de residuos, ya que esa cantidad es absorbida por la Tierra sin problemas.
Lo lógico y aconsejable es que se utilice la biomasa que se produce en la zona para evitar sobrecostes innecesarios y mantener el ciclo vital de la zona. Un ejemplo claro podría ser la zona de Jaén, gran productora de aceite y aceitunas. El hueso de la aceituna y el orujillo son combustibles encajados como biomasa y con un poder calorífico más que interesante para el consumo energético particular.
En zonas de producción de cereales será interesante el consumo de éste y en zonas madereras el consumo de astillas y/o pellets está más que justificado.
Así pues podemos decir que la biomasa es el futuro lógico de los sistemas de calefacción y A.C.S. y que los sistemas solares térmicos son el apoyo perfecto para éstos, no siendo en ningún caso sustitutivos de los mismos.
Conclusiones
Con calderas de biomasa producimos el 100% de la necesidad energética para ACS y calefacción en una vivienda, grupo de viviendas, industria … etc por lo tanto no es necesario el uso de captadores solares.
Con los sistemas solares térmicos una buena sustitución de ACS seria en torno al 80% anual, es decir 100% en los meses de finales de primavera, verano y principios de otoño y sustitución de un 40-60% el resto de los meses, que es cuando precisamente más falta nos hace producir energía. Una buena sustitución para apoyo a calefacción llegaría a un 40-50%.
Por ello como podemos observar el uso de la biomasa no complementa sino que produce la totalidad del consumo energético.
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