Frente a la crisis, calefacción más barata
Todos hemos podido ver en los últimos días la subida espectacular que ha sufrido el petróleo. Los programas de noticias, tanto en televisión, radio o periódicos nos lo indican puntualmente todos los días. El año pasado se especulaba con una teórica subida del barril hasta los 100,00 $. Como siempre, la realidad supera a la ficción, y en éste caso, con creces. El barril de petróleo ya supera los 130,00 $.
¿Qué va a significar esto en nuestras economías?
Ya estamos viendo la primera consecuencia: la subida prácticamente diaria del gasoil y las gasolinas. No hay día que el combustible no suba al menos 1 céntimo. Otra consecuencia a corto plazo será la subida de absolutamente todos los productos y eso lo vamos a notar principalmente en los llamados básicos, como la cesta de la compra. Ya estamos viendo como los transportistas, agricultores y pescadores se empiezan a movilizar para solicitar medidas urgentes a la administración, todo con el ánimo de no perder poder adquisitivo y no repercutir excesivamente ésta situación en los precios finales.
Pero aún hay más. El gasoil de calefacción en la zona centro de España ya está cerca del euro por litro.
Analicemos las consecuencias. Una caldera de gasoil media de 30 kW consume unos 2,7 litros por hora de funcionamiento, es decir, si utilizamos la calefacción unas 8 horas diarias, el consumo será de 21,6 litros, al mes, 648 litros, o lo que es lo mismo 648,00 € para mantener una temperatura de confort en su vivienda.
Si esto lo multiplicamos por 5 meses de calefacción significará un gasto de 3.240,00 €. Si miramos atrás en el tiempo, podremos recordar cómo en el año 2002, hace tan sólo 6 años, pagábamos el gasoil de calefacción a tan sólo 58 céntimos de euro, o lo que es lo mismo, 1.879,20 €. A la vista de estos datos podemos comprobar que el gasto de mantenimiento de la calefacción ha aumentado en un 42%. En lo que va de año ha subido mas de un 26%. Lo peor de todo es que no se prevee una estabilización de los precios, al contrario, se especula con continuas subidas del crudo y sus derivados.
¿Qué se puede hacer?
La escasez de crudo, el aumento de costos del mismo, el cambio climático, el protocolo de Kyoto, han tenido como fin, que se buscasen alternativas energéticas. En los años 80 varias compañías de Austria han desarrollado calderas de combustible de biomasa bajo el concepto de aprovechamiento máximo del combustible y confort de uso de las mismas. Así hoy disponemos en España de calderas que consumen un combustible (pellets, residuo de madera) muy abundante, seguro, estable en precio y económico. El kg de pellets cuesta en torno a los 22 céntimos de euro, un 77,5% menos que el gasoil. Si bien es necesario la combustión de, aproximadamente, 2 kilos de pellets para tener un poder calorífico semejante al del gasoil.
Hagamos números
Con caldera de gasoil consumimos 3.240 litros de combustible al año, con pellets unos 6.480 kilos. Si multiplicamos estos kilos por 22 cent €, nuestro gasto anual de combustible de calefacción será de tan sólo 1.425,60 €, un 56% menos que con gasoil. O veámoslo de otra forma: con gasoil tendremos que pagar anualmente 3.240,00€, frente a los pellets 1.425,60 €, 1.814,40 € de ahorro al año, 362,88 € por mes de calefacción. Interesante, verdad?
Añadir a todo lo anterior que el Gobierno de España, a través del I.D.A.E. y de las administraciones autonómicas, intentan potenciar la sustitución y colocación de nuevas instalaciones de biomasa ofreciendo subvenciones de hasta el 30% del global de equipos que se instalen.
¿Cuánto cuesta una instalación de biomasa?
Las instalaciones de calderas de biomasa no son más caras que unas de combustible fósil. Las máquinas en sí si son más caras que las de gasoil, pero atendiendo a las subvenciones de las distintas administraciones y el precio estable del combustible, podemos concluir que la amortización de la diferencia de inversión en éstos equipos no supera los tres años.
Si además consideramos que la vida útil estimada de las calderas ronda los 20 años podemos entender que la instalación de calderas de biomasa es algo más que un ahorro, es una inversión a futuro. Y, es más, parémonos a pensar en el beneficio medioambiental del uso de éstos sistemas. La emisión de CO al ambiente se considera nulo, ya que el CO desprendido en la combustión es igual al que la planta o el árbol ha consumido a lo largo de su vida de crecimiento. Todos tenemos en nuestra memoria imágenes de ciudades, como Madrid, Barcelona, Bilbao, etc. Con espesas capas de contaminación sobre ellas producto del uso de las calefacciones y del tráfico en épocas invernales.
El uso de biomasa significa una ahorro y equilibrio medioambiental amén de la generación progresiva de puestos de trabajo: limpieza de montes, parques y jardines, recuperación de desechos industriales,elaboración y transformación de la materia, almacenaje y distribución, etc.
A la vista de todo lo anterior, y observando la crisis que en éstos momentos nos invade a nivel mundial, no es descabellado plantearse la sustitución de las calderas fósiles por calderas de biomasa.
¿Estamos dispuestos a seguir sufriendo la crisis en nuestro bolsillo? ¿estamos dispuestos a seguir viendo la escalada de precios del combustible fósil día a día sin poder hacer nada? ¿a que precio pagaremos el gasoil de calefacción el próximo año? ¿cuántos años nos quedan de poder usar este combustible? ¿podremos soportar los precios del combustible en nuestros hogares?
Si no podemos contestar a estas cuestiones deberemos buscar alternativas y esas alternativas existen: la biomasa
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Hola, vivo en un piso de alquiler y me gustaría saber el precio por hora del gasoil para calefacción.
Los pasos del contador son por horas.